El problema de las notas perdidas
«¿Dónde apunté eso...?»
Esa idea, la que se te ocurrió en tu café favorito, comiendo una tostada de aguacate, charlando con un amigo. Como eres metódico, la guardaste en la carpeta «Proyecto B».
Pero seis meses después, cuando quieres recordarla, la puerta de entrada no tiene por qué ser «Proyecto B». ¿Era B o era C? Ni siquiera eso está claro, y tampoco recuerdas el nombre. Lo único que recuerdas es la tostada de aguacate que comiste y que fue «más o menos a finales del año pasado».
La puerta de entrada a un recuerdo
suele estar en el tiempo.
La línea de tiempo de memon coloca, uno junto a otro sobre el eje temporal, recuerdos que a simple vista no tienen relación. Junto a la foto de la tostada de aguacate está esa idea. Si retrocedes hasta «finales del año pasado», la foto se convierte en una señal, y los recuerdos empiezan a salir en cadena.
Pantalla real. Justo encima de la nota de la tostada de aguacate aparece la idea que se te ocurrió en ese momento.